Reforma plurinominal, la jugada del poder
La propuesta de eliminar a los diputados plurinominales es uno de esos temas que en apariencia suenan justos y populares, pero que en el fondo esconden un golpe quirúrgico al equilibrio político. Hoy, Morena y sus aliados venden la narrativa de acabar con los privilegios de la “casta dorada” que llega al Congreso sin votos directos. Pero, como bien apuntaría Maquiavelo, “el que engaña encontrará siempre a quien se deje engañar”. Veamos con calma: los plurinominales no son un capricho, sino un mecanismo de contrapeso. Fueron diseñados para que las minorías políticas, aunque no ganaran distritos, tuvieran voz en el Congreso. Si se eliminan, las mayorías se llevarán todo el botín. ¿Quién pierde? Los partidos pequeños, que verían evaporarse su representación; la oposición, que quedaría reducida a su mínima expresión; y con ellos, millones de mexicanos que se quedarían sin voz. ¿Quién gana? Morena, por supuesto, que con su maquinaria electoral ya controla la mayoría de distritos. Sin ...